lunes, 3 de junio de 2013
Raúl Godoy en Grecia con los trabajadores de Vio.Me
Por Raúl Godoy
La llegada a Vio.Me fue uno de los momentos más emotivos de la gira. Palpitábamos ese encuentro en medio de esta Grecia golpeada por más del 30% de desocupación.
Ante un escenario de locales comerciales cerrados, de miles de trabajadores y niños convertidos en vendedores callejeros, se levanta un pequeño destacamento de obreros de una pequeña fábrica para decir BASTA! No se resignaron al cierre de su fábrica y se quedaron para resistir los despidos, desafiando el sentido común. Desafiando la desocupación. Ese grupo de obreros apoyados por una red de solidaridad están dando un ejemplo enorme para miles, para millones de trabajadores. Cuando nos llegó el pedido hace mucho tiempo a través de una amiga alemana de mandar una carta desde Zanon a los obreros de una fábrica en Grecia pensamos: ¿en qué podría ayudar un pedazo de papel con unas palabras desde un lugar tan lejano, con tantas diferencias culturales, tan desconocidos? Y fue una sorpresa escuchar de boca de un obrero, toda la importancia que tuvieron esas palabras escritas, cómo los llenó de emoción y de fuerza, de cómo se sintieron identificados y hermanados, nos hizo llenar de lagrimas los ojos. ¡Con tan poco se puede aportar a una causa si se habla de frente!


El encuentro de entrada fue como si nos conociéramos de toda la vida. Pude ver en cada cara, en cada gesto, en sus palabras de dudas, de miedos, de angustia, de bronca y de decisión, las caras, los gestos y los sentimientos de cada obrero de Zanon. Mientras los escuchaba, me parecía escuchar a mis compañeros 11 años atrás. Podría haberles puesto el nombre equivalente de cada obrero de Vio.Me a cada obrero de Zanon. Me hicieron sentir y me sentí parte de esta lucha en forma inmediata. No me di cuenta cuándo ya era parte de uno de ellos. Siempre decimos, y lo inscribimos en el estatuto de nuestro Sindicato Ceramista, que la clase obrera no tiene fronteras. Pero constatar esto en carne propia, con obreros en ebullición política, es una experiencia enorme.
Ver las mismas preocupaciones, hablar el mismo idioma de la lucha contra el patrón, pero teniendo que enfrentar a todo el poder político que sostiene al patrón: ministerios, "justicia", funcionarios, gobiernos, nos hermana de forma profunda. Compartimos más de 4 horas de charla. Luego expusimos ante un auditorio colmado de compañeros.
Dijimos claramente: que todos podemos opinar de Vio.Me, todos podemos hablar de su futuro. Lo que tiene a favor y en contra. Si cooperativa, autogestión u otras variantes, pero al igual que en la Argentina en el 2002, se impone la defensa de esta gestión obrera por sobre todas las discusiones. Podemos seguir discutiendo, pero será diferente si Vio.Me está de pie o no. Si en Argentina dijimos "si tocan a una, tocan a todas" (en defensa de las fábricas ocupadas-recuperadas); hoy la defensa de la Gestión Obrera de Vio.Me debe ser una bandera de lucha de toda la vanguardia en Grecia, y lograr de ese modo el apoyo de la comunidad. La lucha de Vio.Me es grande porque levanta una perspectiva distinta y no se resigna frente a los despidos y cierres de fábrica. La ocupación y puesta en producción de toda fábrica que cierre o despida es una gran herramienta para dar un horizonte a los trabajadores de Europa. No sólo a los Griegos.
Tomamos esta lucha como propia. Esos abrazos, esas palmadas haciendo sonar nuestras espaldas fueron el sello de un encuentro cargado de futuro.
sábado, 18 de mayo de 2013
Una grave crisis política amenaza al gobierno de Chinchilla
Por Bryan Brenes
El viaje
de la Presidenta Chinchilla a Perú, donde participó en la boda del hijo del
vicepresidente Luis Liberman así como en una improvisada reunión con el
mandatario Ollanta Humala, ha abierto una aguda crisis política en las alturas
del Poder Ejecutivo costarricense, todavía con consecuencias impredecibles y
con potencial para extenderse hacia el conjunto del régimen. Los
cuestionamientos pasaron del hecho de viajar en un Jet privado de una empresa
dedicada al negocio de los hidrocarburos (gas natural y petróleo) a los nexos
que importantes ejecutivos de esa compañía tendrían con el trasiego de drogas,
en momentos en que todavía está fresca la visita de Obama al país así como los
acuerdos con ese Presidente en cuanto a la “guerra contra las drogas”, excusa
bajo la cual se viene encubriendo la militarización y fortalecimiento del
aparato represivo del país.
La
renuncia precipitada del Ministro de Comunicación Francisco Chacón como “hombre
fuerte” del gobierno, quizá con la intención de evitar una investigación o una
comparecencia en el Congreso, tuvo más bien un efecto adverso, que detonó una
verdadera avalancha de cuestionamientos que ponen a los altos funcionarios de
la Casa Presidencial así como a la propia mandataria en vínculo con quienes se
presume serían los grandes narcotraficantes de la región, como por ejemplo
Gabriel Ricardo Morales Fallón, quien es investigado en Colombia hace por lo
menos cinco años, y por la Dirección de Inteligencia y Seguridad (que precisamente
estaba dirigida por Boraschi) desde el 2011.[1]
A pesar
de que todavía no han sido superados los escándalos de ministros que no pagan
impuestos, el robo de recursos públicos en la construcción de la Trocha fronteriza
1856 o la concesión de la carretera a San Ramón a la empresa OAS, un nuevo
frente de hostilidades ha sido abierto por el endeble gobierno de la señora
Chinchilla; que se ha quedado sola frente a la oposición burguesa y frente a
sus propios compañeros liberacionistas.
El
impacto del escándalo en el equipo de gobierno ha sido notable: renunció su
“hombre fuerte”, el Ministro de Comunicación Francisco Chacón; el “zar”
antidrogas y director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (una institución
clave para el gobierno en el último período) Mauricio Boraschi, la asesora y
amiga personal de la Presidenta Irene Pacheco, y como si fuera poco el
Presidente del partido liberacionista ha afirmado con exasperación que su
agrupación no respalda a la mandataria y que “Ningún Gobierno proveniente del Partido Liberación Nacional ha mostrado
tan poca capacidad gobernativa”, dejando al descubierto la brecha cada vez
más grande que hay entre la mandataria y los líderes del partido que la llevó a
la presidencia.
Es necesario prepararse para una
posible caída del gobierno de Chinchilla
Más allá
de la Cadena Nacional de televisión en donde la Presidenta prácticamente se
disculpa por la “falta de controles” que la llevaron a utilizar el Jet privado,
y acepta la renuncia de los funcionarios y llama a proteger con mayor celo la
institucionalidad; se han detonado nuevos y peligrosos frentes de descontento,
que podrían salírsele de las manos al que se ha convertido en el gobierno más
impopular de toda Latinoamérica.
Se ha
abierto una dinámica de descomposición del Poder Ejecutivo que posiblemente
tenga repercusiones sobre otras instituciones del régimen, como el Congreso y
el entramado cantonal que dirige el PLN. No es casualidad que el propio Johnny
Araya, apuntalado como candidato presidencial para el 2014 haya afirmado que el
escándalo del Jet afecta su imagen para la campaña, en una muestra de
impaciencia hacia el actual gobierno.
Por más
“unidad nacional” que pida la Presidenta, su administración está cada vez más aislada
y no se vislumbra a la vista, ni siquiera como posibilidad, que logre
acercamientos o acuerdos con otros sectores del empresariado.
El país
bordea la frontera de una crisis generalizada de régimen, que evidentemente
pondría ante circunstancias excepcionales al conjunto de la clase dominante,
que tendría que pensar desde ya no solo un sustituto si la Presidenta no fuera
capaz de resistir tantas crisis en tan poco tiempo, sino qué hacer frente a la
organización de su “junta de negocios”, el gobierno; en momentos en que se busca imponer una nueva relación de
fuerzas a los trabajadores de la ciudad y el campo con tal de imponer los
recortes salariales, de presupuesto público, así como las concesiones y
privatizaciones de empresas con tal de beneficiar a los distintos círculos
empresariales en busca de ganancias.
Los
trabajadores, estudiantes, campesinos pobres y demás sectores populares de la
sociedad estamos ante una situación excepcional en la vida política del país,
pues a la vez que parecieran desintegrarse pacíficamente poderes como el
Ejecutivo; no hemos sido capaces de inclinar la balanza a favor por medio de
nuestra movilización y organización independiente, un requisito urgente sino
queremos que la actual crisis se resuelva por arriba, con salidas
“destituyentes” y de derecha, apoyadas en la fuerza de instituciones como la
Fuerza Pública, que toma todavía más predominancia con el ascenso de Celso
Gamboa como Ministro de Comunicación y nuevo “hombre fuerte” del gobierno.
A pesar
de la pasividad imperante desde el campo de las organizaciones obreras y
populares, el momento actual exige responsabilidad y una respuesta frente al
vacío político cada vez más grande con origen en Zapote, pero que puede
trasladarse a las demás instituciones políticas del país, desorganizando aún
más el aparato de dominación de la burguesía costarricense.
Es
momento de reunir las fuerzas necesarias para dar una respuesta que esté a la
altura de las circunstancias, con tal de movilizar a cientos de miles en las
calles de Costa Rica y darle final a un gobierno de tanta corrupción y
violencia contra el pueblo trabajador.
[1] Algunas
fuentes, como Prensa Latina, señalan que “Una fuente de la Policía de Control
de Drogas (PCD) dijo al medio que por órdenes de la DEA no se pudo registrar el
jet, en el momento en que la institución realizaba las pesquisas por sospechas
de actividades ilícitas, que se iniciaron desde 2011.” Y plantean que la
empresa THX de Morales Fallón prestó el Jet y su colaboración al gobierno de
Chinchilla a cambio de que ésta le garantizara su “reubicación en Costa Rica y
el cierre del expediente criminal.” www.prensa-latina.cu
viernes, 3 de mayo de 2013
Repudiemos la visita de Obama y los pactos imperialistas
Este 3 y 4 de Mayo Barack Obama, el presidente de la mayor
potencia capitalista del mundo, estará en
Costa Rica en el marco de la cumbre del SICA
al lado de los presidentes de la región. Los altos jerarcas del gobierno
han señalado en distintos momentos que se tratarán temas de seguridad, comercio
y cooperación; calificativos con los que encubren la injerencia imperialista en
suelo costarricense y latinoamericano.
Desde la LRS consideramos:
1) Que la visita del Presidente Barack Obama a la Cumbre de
Presidentes del Sistema de Integración Centroamericano vuelve a poner al
descubierto el grado de subordinación de los países de la región (incluida Costa
Rica) al Imperialismo norteamericano: lo que se refleja no solo en el grado de
servilismo expresado por la Presidenta Chinchilla en las invitaciones a
reunirse con el “excelentísimo señor Obama”, sino también en los pactos en
“seguridad” y “cooperación” que desde ya comprometen a Costa Rica con la
política exterior de la potencia norteamericana; mientras todos los acuerdos de
saqueo y entrega al capital transnacional como el TLC siguen en pie,
beneficiando a los grandes empresarios asociados a los capitales imperialistas.
2) Que Centroamérica tiene una importancia geopolítica
excepcional para los Estados Unidos: en primer lugar porque han utilizado a la
región históricamente como su “patio trasero” y punto de apoyo para imponer su
política a los pueblos latinoamericanos, sea por medio de la intervención
directa de marines o golpes de Estado, tal como se demostró décadas atrás con
su rol en la organización del golpe de Estado en Chile en 1973, su apoyo al
golpe en Argentina en 1976, así con la invasión de marines a Nicaragua, los
bombardeos en Guatemala para derrocar al presidente Jacobo Arbenz, la instalación de la Escuela de las Américas
en Panamá , y una lista interminable de injerencia en la soberanía de los pueblos
latinoamericanos, siendo el caso más reciente el golpe de Estado en Honduras
donde apoyaron solapadamente a los golpistas para establecer un régimen más
fiel a los intereses norteamericanos.
En segundo lugar porque es una zona clave para la “seguridad nacional” de los
Estados Unidos, pues históricamente ha sido utilizada tanto para el transporte
de las mercancías necesarias para abastecer el mercado norteamericano, como
para la circulación de las naves y los pertrechos de guerra que pasan por el
Canal de Panamá y que el país imperialista mantiene alrededor del mundo.
3) Que el Presidente Norteamericano, más allá de las formas
de su discurso, ha demostrado luego de casi cinco años ser la continuidad de la
política guerrerista de Bush a escala internacional: lo que se refleja en el
replanteamiento de la guerra en Afganistán, el mantenimiento de bases militares
y asesores en Irak y una reorientación de sus fuerzas militares hacia la zona
del Pacífico Asiático, donde Estados Unidos busca prepararse para eventuales
conflictos así como para contener a China, que aspira a expandir su influencia
comercial y política, no solo en Asia, sino también a nivel internacional
4) Que los últimos años han estado marcados por un esfuerzo
persistente por parte de los EE.UU. para militarizar Centroamérica y el Caribe,
lo que se refleja desde los ingentes esfuerzos en 2004 por introducir la
Escuela Internacional de Policía (ILEA por sus siglas en
Inglés) en Alajuela, la ocupación de Haití por parte de 16
mil soldados norteamericanos bajo la
excusa de la ayuda humanitaria tras el terremoto de 2009, la apertura de una
nueva base militar en la Mosquitia hondureña, hasta los más recientes permisos
para la entrada de barcos de guerra de los EE.UU. bajo el paraguas del
patrullaje conjunto para “combatir el narcotráfico”, que dicho sea de paso,
constituye un motor (aunque “ilegal”) de la economía norteamericana. En este
mismo sentido en el año 2009 fue aprobada en Costa Rica la Ley Antiterrorista
de Bush que a la fecha se encuentra vigente y que se sustenta en la llamada
“guerra contra el terrorismo” para para criminalizar las luchas obreras y
populares a nivel mundial.
5) Que la militarización apabullante que promueve Obama, en
nombre de la “Seguridad” y el “combate al narcotráfico”, en realidad tiene como
trasfondo proteger la hegemonía de los Estados Unidos sobre la región, así como
garantizar mejores condiciones de control social y político para imponer los
planes neoliberales emanados desde el Banco Mundial, el FMI así como otros
organismos financieros internacionales, que actualmente presionan porque la
crisis capitalista sea pagada por los trabajadores con despidos, rebajas
salariales, privatizaciones de empresas estatales (como la CCSS, o el ICE en el
caso de Costa Rica),así como obras de “concesión” de obra pública, para que los
grandes monopolios inmobiliarios se beneficien a costa de las privaciones del
pueblo costarricense y latinoamericano.
6) Que Obama es continuador del injusto bloqueo económico
sobre Cuba, impuesto por Estados Unidos como respuesta a la heroica lucha de
los trabajadores de la ciudad y el campo en la isla, quienes decidieron
construir un país libre de opresión imperialista y protagonizaron una
revolución a escasos kilómetros del principal centro del capitalismo mundial.
Hoy Obama intenta presionar por una restauración capitalista en la isla, que
fue y continúa siendo un referente de
resistencia obrera y popular
frente al imperialismo norteamericano en toda la región.
7) Que la visita de Obama es parte también de los esfuerzos
de EE.UU. por extraer mayores recursos de la región de Centroamérica y el
Caribe, lo que tomaría forma en el proyecto Mesoamérica, impulsado por el
imperialismo norteamericano en asocio con los gobiernos semicoloniales de la
región, comenzando por el del mexicano Enrique Peña Nieto, quien se postula
ante el imperialismo yanqui como uno de sus peones políticos para construir un
bloque político más a la derecha en Latinoamérica; que le permita a la potencia
del Norte establecer una política más afín a sus intereses en el subcontinente.
Por tanto desde la LRS:
a) Rechazamos la militarización de Costa Rica y América
Latina bajo la excusa del “combate al narco” que viene a profundizar el
imperialismo norteamericano por medio de su Presidente Barack Obama.
b) Exigimos la inmediata anulación de los convenios de
“Patrullaje Conjunto” con los Estados Unidos, utilizados por ese país como
mampara para penetrar con sus barcos, aviones de combate y soldados en las
aguas costarricenses; haciendo parte a nuestro pequeño país de las aventuras bélicas
que esta potencia bélica mantiene alrededor del mundo.
c) Exigimos el cierre de la cárcel de Guantánamo en Cuba, la
salida de los 16 mil soldados yanquis apostados en Haití bajo la excusa de la
“ayuda humanitaria” tras el terremoto, el cierre de sus bases militares en
Honduras (Palmerola y La Mosquitia); y denunciamos las guerras de rapiña en
Afganistán y el mantenimiento de bases militares en Irak.
d) Exigimos la anulación inmediata del injusto bloqueo
económico sobre el hermano pueblo de Cuba y repudiamos las presiones del
gobierno de Obama en la perspectiva de imponer la restauración capitalista en
la isla.
e) Exigimos la salida de las tropas yanquis de la costa
pacífica de Asia y el cese inmediato de los ejercicios militares de Estados
Unidos en la Península de Corea, que amenazan al mundo entero de grandes
desastres por medio de una guerra nuclear, y que se ubican como parte de los
acciones para intentar contener el desarrollo capitalista de China.
f) Exigimos la derogatoria inmediata de la Ley
Antiterrorista de Bush y todos los pactos y acuerdos en materia represiva y
militar vigentes con Estados Unidos.
g) La anulación de los pactos de entrega y saqueo firmados
con los Estados Unidos, como el TLC, que no ha servido más que para llenar de
ganancias a los grandes empresarios transnacionales, mientras los trabajadores
comienzan a pagar con despidos los efectos de la crisis capitalista.
Rechazamos la postración histórica en que la burguesía
nacional nos ha mantenido en relación a las grandes potencias (primero
Inglaterra y luego Estados Unidos) y denunciamos la continuidad de esa
subordinación por parte del odiado gobierno de Laura Chinchilla, que
hipócritamente pide diálogo después de tres años de un gobierno mafioso,
cargado de corrupción, robos y burlas en contra de todos los asalariados del
país.
domingo, 14 de abril de 2013
Importante charla sobre la militarización y la represión en Costa Rica
El pasado miércoles 3 de abril se realizó en la UCR la charla Crisis política y represión policial: La militarización creciente en Costa Rica.
Antes de iniciar, se proyectaron algunas imágenes como muestra del
fortalecimiento represivo que se observa cotidianamente en diversos lugares
públicos y que incluye las constantes “requisas” y retenes sin ningún tipo de
justificación en detrimento de libertades democráticas básicas.
De ahí que en el conflicto de Isla Calero se mostraran la preocupación y las presiones imperialistas para hacer frente al alineamiento de Nicaragua con países «adversos» a los Estados Unidos (como Rusia) que han estado tras el proyecto de un canal interoceánico alternativo al de Panamá.
China por su parte ha buscado incursionar en Latinoamérica y más recientemente en Centroamérica, utilizando las relaciones abiertas con Costa Rica –que las rompió con Taiwán-, o sea, en la principal área de influencia de los Estados Unidos. De ahí se explica el financiamiento creciente de la policía por parte de China, que va desde equipar de patrullas y equipos al gobierno hasta encargarse de construir una nueva academia policial.
Por esto afirmaba que la visita de Obama no es casual sino que tiene importancia geopolítica para Estados Unidos.
Para el caso de Costa Rica, añadía que esta dinámica se ha reflejado en dos escalas: una externa que se observa en el primer permiso de entrada de barcos de guerra en el 2010 (46 embarcaciones, con 7 mil soldados a bordo y cientos de aviones de combate); y una más interna que pasa por el creciente fortalecimiento de la policía y el aparato represivo.
Mencionaba como una expresión de esta tendencia la aprobación en el parlamento de la Ley Antiterrorista en el año 2009 (dos años después de las masivas movilizaciones contra el TLC), utilizada para perseguir y criminalizar a los indígenas Mapuche en Chile y a los movimientos sociales en Argentina. Además, tal como habían revelado los cables de Wikileaks, en medio de esa importante lucha el gobierno estadounidense asesoraba y coordinaba con la Fuerza Pública diversos aspectos logísticos para el control de las movilizaciones; lo que se combina con el entrenamiento que hasta la fecha reciben los cuerpos represivos en la escuela militar de Isla Murciélago por parte del ejército de Estados Unidos.
En la lista de ejemplo más recientes, además de la renovación del permiso de entrada a las embarcaciones militares a finales del año 2012, incluyó el desembarco de soldados norteamericanos en el sector de Parrita encubriéndose bajo aparente ayuda humanitaria y asistencia médica, y la creciente firma de acuerdos en capacitación y asesoramiento para la policía con Colombia y con cuerpos represivos como los Carabineros de Chile o los Mossos d’Esquadra del Estado Español. Además del mayor equipamiento de la Fuerza Pública como muestra la multimillonaria compra de dos helicópteros a los Estados Unidos en los últimos meses.
En este marco se ha operado la reciente represión en Siquirres sobre los trabajadores de Finca Matas de Costa Rica; y durante el año pasado frente a la lucha contra la privatización de los muelles en Moín y las luchas de Curubandé de Liberia y Medio Queso; con el corolario de la represión del 8 de noviembre.
Así se ha venido configurado un dispositivo para la criminalización de la protesta que incluye la Ley Antiterrorista, la Ley Mordaza, la autorización de escuchas telefónicas (con la excusa “del combate al narcotráfico”) y la campaña contra los bloqueos y la protesta alentada por el gobierno desde el año pasado. Como parte de este dispositivo recientemente la Sala Constitucional dio el visto bueno ingreso del OIJ a la UCR; al tiempo que han quedado al descubierto métodos de espionaje sobre el movimiento social, que llevan a cabo policías infiltrados como el de la DIS en el conflicto de Finca Matas de Costa Rica.
Los objetivos internos de la militarización en Costa Rica
Cerrando la exposición, mencionaba que toda la escalada represiva se enmarca en una crisis extendida en la gobernabilidad política que ha llevado a Chinchilla a intentar legitimarse por la vía de la fuerza para imponer una relación de fuerzas favorable que le permita avanzar en proyectos como el recorte al salario de los trabajadores públicos e impulsar las reformas laborales necesarias para flexibilizar los términos de contratación entre los empresarios privados y los trabajadores. A la vez persigue mantener y de ser posible profundizar la estructura latifundista que prevalece en el país, especialmente en las zonas rurales como Los Chiles (donde se localiza el conflicto de Medio Queso) o Curubandé de Liberia.
La imposición de la llamada “reforma del Estado” también es parte de estos planes que vienen planteando distintos sectores del empresariado nacional y que viene a actualizar el curso neoliberal tomado desde la negociación del primer PAE; apuntando a eliminar las instituciones que ya “no son rentables” para el Estado, incluidas insólitamente el ICE, la CCSS, el CNP, entre otras.
Como conclusión, Brenes planteaba que a partir de todo lo anterior es que Chinchilla y el PLN necesitan incrementar el grado de control social sobre los trabajadores y la juventud, en un país donde el descontento popular es creciente.
Al final de la actividad hubo un importante intercambio con los compañeros que asistieron sobre diversos aspectos del fortalecimiento represivo y las perspectivas para enfrentarlo.
sábado, 6 de abril de 2013
Argentina: La tormenta es natural, los muertos y el desastre no
Por Fernando Rosso, Ruth Werner - PTS
La historia de la Argentina de los años
kirchneristas bien puede contarse a través de los crímenes sociales que
se produjeron bajo sus gobiernos. Cromañón a fines de 2004, la Masacre
de Once en febrero del año pasado o los muertos por el temporal, en la
Semana Santa de hace exactamente un año.
La tormenta que acaba de conmover a gran parte de la Capital y la
provincia de Buenos Aires, con epicentro en La Plata, volvió a mostrar
la crisis estructural de la Argentina capitalista y dejó al desnudo la
responsabilidad y el cinismo de los políticos patronales. La gravedad de
los acontecimientos derribó el clima de reconciliación nacional
pregonado por Cristina Fernández luego del abrazo con Bergoglio en el
Vaticano. Ni CFK, ni Scioli, ni Macri movieron un dedo en todos sus años
de gobierno para hacer las obras necesarias para paliar los efectos de
la catástrofe. El resultado es, hasta ahora, más de 50 muertos y cientos
de miles de afectados. Hubo, efectivamente, una cruda catástrofe
natural, pero convertida por la desidia de empresarios y gobiernos en un
nuevo crimen social: otra vez las víctimas las pone el pueblo
trabajador.
Cínicos
No terminaban de informarse los hechos en la Ciudad de Buenos Aires,
cuando flotaba no sólo la basura en las calles, sino también la
inmundicia de los políticos patronales, oficialistas u opositores. Su
única preocupación era desligar responsabilidades y aprovechar los
acontecimientos para sus internas. Macri vacacionaba en Brasil y volvió
de “urgencia” para ponerse al frente…de las cámaras y hacer politiquería
sobre la tragedia popular. El gobierno nacional lanzó su contracampaña
casi “festejando” porque Macri estaba en problemas, mientras aumentaba
el número de muertos y damnificados.
El temporal siguió su violento recorrido hacia La Plata y
alrededores, demostrando que el “aliado” de la coalición gubernamental,
Daniel Scioli, tiene a la provincia de Buenos Aires en condiciones
similares a la “derecha” macrista de la Capital. El intendente de La
Plata, el kirchnerista Pablo Bruera, mintió descaradamente informando
que había asistido a los evacuados la noche del 2 de abril cuando en
realidad todavía “descansaba”, como Macri, en Brasil.
Cristina Kirchner también consideró que había que hacer demagogia y
se fue hasta Tolosa a “recorrer los barrios” y recordarle a los
desamparados que habían perdido a sus familiares, que cuando ella era
chica le entró “agua en casa”. Los vecinos la increparon a los gritos.
La fortuna personal de la Presidenta asciende a 8,4 millones de dólares
con 28 propiedades. Cristina debió pasar rápido a hacer declaraciones en
la TV con promesas y más promesas. Pero su respuesta concreta, más que
la ayuda que nunca alcanza, es la convocatoria al Ejército y a la
Gendarmería a cumplir su rol de control para evitar desbordes sociales
frente a lo que llamó presencia de “caras extrañas”. El mismo Hugo
Moyano expresó su solidaridad. Sin embargo, viene coqueteando con la
posibilidad de armar una lista en Capital con Lavagna y Macri, o
apoyando a Scioli, los responsables políticos directos de este desastre.
Por la tarde llegaban las noticias de los primeros saqueos y en la
Capital comenzaron a escucharse cacerolazos y cortes de calle en los
barrios más afectados. Ya en la noche del 2 de abril se habían producido
saqueos y ocupaciones de vivienda en Villa Soldati. La noticia fue
rápidamente ocultada por todos los medios.
Crecimiento para pocos
En diez años de crecimiento récord, los que “la juntaron con pala”
fueron los grandes empresarios y banqueros, nacionales y extranjeros.
Miles de millones de dólares fueron a pagar la deuda externa a los
“buitres” mientras otros tantos se fugaron en concepto de remesas para
las casas matrices de las multinacionales y las mineras que contaminan
el medio ambiente y saquean nuestras riquezas. A confesión de parte,
relevo de pruebas: en esos 10 años de crecimiento, la infraestructura
del país es igual o peor que en los ’90, la década del “neoliberal”
Carlos Menem. En la Ciudad de Buenos Aires la urbanización anárquica, a
favor de la rápida ganancia capitalista, llevó a la pérdida de espacios
verdes. La construcción de megatorres redujo drásticamente las tierras
de absorción para lluvias y para darle mayores beneficios a las empresas
se eliminó el pulmón de manzana en esos edificios. La absorción natural
se redujo sensiblemente. Los cimientos de las megatorres actúan como
verdaderos diques de contención del desagote subterráneo natural.
Además, la pavimentación y repavimentación sucesivas de las calles, para
“reducir costos”, están por encima de la línea establecida para el
escurrimiento del agua. La Plata tiene los mismos problemas,
construcción descontrolada de edificios sin desagües pluviales acordes,
la ciudad “creció enormemente con la misma infraestructura de principios
del siglo veinte” (Clarín 4/4).
Mientras tanto se siguen destinando subsidios multimillonarios a las
privatizadas, como los Roggio o los Cirigliano, los responsables de
crímenes como los de Once. Pero hay más, al día siguiente del temporal
la Corte de apelaciones de Nueva York dio curso a la oferta que el
gobierno hizo a los bonistas especuladores. El Banco Central acaba de
sacar 2300 milllones de dólares para pagar deuda externa a los
organismos multilaterales. ¿Cuántas vidas podría haberse salvado si se
invertía en infraestructura? Para los empresarios y sus políticos
enriquecidos todo sigue igual en sus casas lujosas; para el pueblo
trabajador estos fenómenos “naturales” se convierten en una tragedia con
pérdida de vidas o de sus escasas pertenencias obtenidas con toda una
vida de trabajo. La respuesta para los damnificados es la regimentación
de las calles y la siempre exigua ayuda social y un saludo a la bandera
del nuevo papa argentino que llamó a “mantener la esperanza”.
Solidaridad de clase y una clase de solidaridad
Mientras las inundaciones mostraban por arriba la podredumbre de la
politiquería patronal, por abajo se desarrolló una enorme solidaridad.
Uno de los ejemplos más importantes fue protagonizado por los
trabajadores del subte, que pararon todas las líneas por la muerte de un
compañero que falleció electrocutado. Como denunció el delegado de la
línea B, Claudio Dellecarbonara: “El compañero murió por la negligencia y
la falta de interés de la empresa y los gobiernos”. Son cientos los
ejemplos de arrojo, de apoyo, que nacen en los barrios, en las fábricas,
en las escuelas, en todo el país, con los damnificados. La Argentina
obrera y popular demostró una vez más que la solidaridad de clase se
impuso para enfrentar la situación.
Para una situación extraordinaria, una solución extraordinaria
Los militantes del PTS estamos desde primera hora trabajando en la
ayuda y acompañamiento de las víctimas, colaborando para extender la
solidaridad obrera, estudiantil y popular. Hay que exigir a los
sindicatos, a los centros de estudiantes, a todas las organizaciones
obreras y populares, empezando por las CGTs y las CTAs, que se pongan a
disposición de los damnificados. La organización y distribución de la
solidaridad debe estar en manos de las organizaciones de trabajadores y
vecinos.
Ninguna represión contra los que reclaman respuestas a su precaria
situación. Que las patronales paguen los días no trabajados a los
trabajadores afectados y el Estado nacional, provincial y del gobierno
de la Ciudad indemnicen de inmediato y sin condiciones a las familias
golpeadas por el temporal, otorgando un subsidio para reparar las
pérdidas. Empresas como Kraft, Nestlé, Kimberley, P&G, cadenas de
supermercados como Carrefour, Coto, Jumbo, deberían estar entregando
alimentos, colchones, frazadas, agua mineral, pañales, para paliar las
necesidades. Y si estas empresas y cadenas de hipermercados no lo hacen
por “las buenas” hay que pelear para que se confisquen las mercancías
necesarias hasta resolver el drama que sufren las familias del pueblo.
Hay que implementar ya mismo un plan nacional de obras públicas
controlado por las organizaciones obreras para hacer los emprendimientos
que hicieran falta para prevenir estos desastres. Los recursos para
tomar estas medidas se podrían conseguir rápidamente. La plata debe
salir del no pago de la deuda externa e impuestos extraordinarios a los
grandes capitalistas. Hay que terminar con los monopolios inmobiliarios
que construyen anárquicamente guiados por su ganancia, sin tener en
cuenta la infraestructura necesaria para evitar estas catástrofes.
Contra todos estos políticos patronales que muestran su desprecio por
la vida obrera y popular, los trabajadores debemos desarrollar nuestra
propia alternativa política. Impulsar la construcción de una izquierda
de los trabajadores, partiendo de fortalecer el Frente de Izquierda, es
una necesidad que esta nueva catástrofe pone a la orden del día.
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